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COVID-19 y educación superior: de los efectos inmediatos al día después

Fecha de publicación: 27/05/2020

portada informe IESALC-UNESCO

El Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (UNESCO IESALC), el único instituto especializado del sistema de las Naciones Unidas en este ámbito, ha presentado este informe en el que realiza un análisis de impactos, respuestas políticas y recomendaciones en relación a los efectos de la pandemia por el coronavirus.

La declaración de pandemia por la OMS, el 11 de marzo de este año, confirma la extensión del conoravirus y se produce el cierre inmediato de las escuelas y universidades de todo el mundo, afectando a 1.570 millones de estudiantes en 191 países.

Esta situación sin precedentes tiene consecuencias en cascada en las vidas de los estudiantes, tanto si están cursando estudios en el extranjero como en su propio país. Independientemente del nivel de educación, la preocupación primordial es evitar que las desigualdades en el aprendizaje se amplíen, aumente la marginación y los estudiantes más desfavorecidos se vean imposibilitados de proseguir sus estudios. La Educación Superior no es una excepción.

En su calidad de único organismo de las Naciones Unidas con un mandato en materia de Enseñanza Superior, el Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (UNESCO IESALC) está comprometida con la producción de conocimientos que informen los procesos de adopción de decisiones a nivel nacional e institucional, para lo cual ha elaborado este informe.

Si bien el Informe se centra, principalmente, en la región de América Latina y el Caribe, las estrategias y los resultados de las investigaciones se aplican más ampliamente. En el informe se destacan las repercusiones inmediatas de la pandemia en la Enseñanza Superior, en particular en los estudiantes más vulnerables. Aunque no son visibles de inmediato, esos efectos en la equidad y la calidad son importantes y saldrán a la luz a mediano y largo plazo.

En segundo lugar, el Informe examina las medidas que han adoptado los gobiernos y las instituciones de enseñanza superior para garantizar el derecho a la Eenseñanza Superior durante la pandemia. Considera varios escenarios y ofrece algunas recomendaciones sobre la reapertura de las instituciones, destacando la importancia de iniciar los preparativos desde el principio.

Por último, abarca los desafíos del período posterior a la pandemia acerca de cómo reanudar la enseñanza y el aprendizaje en un contexto dramáticamente diferente.

Esta crisis mundial ha desencadenado un replanteamiento de la prestación de servicios educativos a todos los niveles. El uso intensivo de todo tipo de plataformas y recursos tecnológicos para garantizar la continuidad del aprendizaje es el experimento más audaz en materia de tecnología educativa, aunque inesperado y no planificado. Tenemos que evaluar los resultados, aprender mejor qué es lo que funciona y por qué, y utilizar las lecciones aprendidas para reforzar la inclusión, la innovación y la cooperación en la enseñanza superior.

Si la Agenda 2030 de las Naciones Unidas ya estaba teniendo impacto en los programas de educación superior, la crisis actual es un claro llamamiento para que las universidades estén a la vanguardia de las transformaciones necesarias para volver a construir sobre cimientos más resistentes y cooperativos. Esto debe traducirse en apoyo público a las instituciones terciarias para que defiendan la investigación y la innovación públicas, enfoques transdisciplinarios para abordar la complejidad, y un mayor intercambio de conocimientos para perfilar las soluciones.

El informe será decisivo para que todos los interesados en la Educación Superior defiendan este principio y lo traduzcan en acciones significativas. Las instituciones de Educación Superior albergan el talento y la creatividad que el mundo necesita para construir un futuro más inclusivo, resistente y sostenible. La UNESCO se ha comprometido a defenderlas durante la recuperación y con la mirada puesta en el futuro, partiendo de los derechos humanos y de la responsabilización.