Ámbito de actuación

La regulación de las enseñanzas oficiales de doctorado incorpora las recomendaciones surgidas de los distintos foros europeos e internacionales que han abordado la formación de doctores. Estas recomendaciones se refieren a la estructura y organización del doctorado, a las competencias a adquirir por los doctorandos, a las condiciones de acceso y al desarrollo de la carrera investigadora en su etapa inicial, al fundamental papel de la supervisión y tutela de la formación investigadora, a la inserción de esta formación en un ambiente investigador que incentive la comunicación y la creatividad, a la internacionalización y a la movilidad.

Las universidades deberán enviar las propuestas de programas de doctorado para su verificación al Consejo de Universidades. El Consejo de Universidades para poder emitir un informe de verificación solicita a ANECA, o a los órganos de evaluación que la Ley de las Comunidades Autónomas determinen, un informe de evaluación de dichas propuestas.

La evaluación para la verificación tendrá en cuenta principalmente aquellos aspectos que avalen la solvencia de los equipos investigadores que participan en el programa y el adecuado desarrollo de la formación de los doctorandos. Esta evaluación debe servir para avalar que el programa de doctorado dispone de una masa crítica con los recursos humanos y materiales suficientes para que se produzcan, en el tiempo previsto, un número de tesis doctorales razonable con un impacto y una calidad adecuadas a su contexto científico, y para que la empleabilidad de los doctores egresados sea acorde a su formación.